Publicado: Marzo 7, 2019

Esta tarde, la Legislatura de Oregon publicó un presupuesto propuesto que refleja cómo las agencias podrían financiarse con los ingresos existentes. El mensaje es alto y claro: debemos recaudar ingresos adicionales significativos para proporcionar a los niños, adultos mayores y personas con discapacidades el cuidado que merecen al invertir en el futuro de Oregón.

This budget is the beginning of a long process. In the coming months, the Legislature will make decisions on revenue, agency funding and specific programs  — tu voz es critica We know we can’t continue pitting services for the most vulnerable among us against providing quality education to every child in Oregon. We need to grow the pie not just ask our legislators to make hard choices.

Puntos clave del presupuesto propuesto:

  • El Plan de Salud de Oregon está totalmente financiado sin recortes en la elegibilidad o beneficios.
  • 5% de reducción en cada área del programa, con la excepción de K-12 y el Plan de Salud de Oregon. Eso significa menos dinero para los niños de acogida, el transporte, el cuidado del hogar y los trabajadores de apoyo personal, la seguridad pública y otras agencias estatales. Tal recorte afectaría a todos los miembros de SEIU 503 y dañaría a las comunidades de todo Oregon.
  • En las universidades públicas y colegios comunitarios, la asignación estatal propuesta en el presupuesto resultará en grandes aumentos de matrícula y la crisis de deuda estudiantil de $ 18 mil millones de Oregón seguirá creciendo a un ritmo inaceptable.
  • The Co-Chairs budget clearly looks to the future, as our state’s economic stability heading into 2020 is insecure, they have increased the constitutionally required reserve funds by 1%, requiring a 2% set aside.  These funds can be used to defend against an economic downturn or to pay down the PERS unfunded actuarial liability (UAL).

Most importantly, today’s budget makes it clear that a sustainable plan for Oregon’s budget is dependent on raising revenue this session. The cuts to state agencies, homecare and higher education are a stark warning.