Publicado: Diciembre 18, 2017

Mi nombre es Nancy Finerty. Soy un miembro de SEIU en The Dalles, Oregon. Mi trabajo es cuidar a una mujer llamada Karen, que recibe servicios a través de Medicaid.

Karen tiene 56 años. Ella vive en The Dalles, crió dos hijos por su cuenta y tiene múltiples afecciones crónicas. Ella es bipolar con esquizofrenia, diabética, es ciega en un ojo y tiene glaucoma en el otro. Ella camina con un andador y necesita ayuda para entrar y salir de autos, sillas, caminar escaleras, bañarse y vestirse.

Si Karen perdiera su seguro médico o sus medicamentos, perdería su independencia. Se vería obligada a mudarse a un hogar de ancianos en lugar de vivir sola. Aún más aterrador para ella, sin medicamentos no podría mantener relaciones con sus hijos, nieta, otros familiares y amigos. Ella estaría aislada en lugar de vivir la vida independiente y plena que tiene hoy, y yo perdería mi trabajo.

La Medida 101 protege la atención médica para personas como Karen y los otros 1 millones de residentes de Oregón en Medicaid, incluidos los niños 400,000. Haga clic aquí para mas información sobre cómo la Medida 101 impactará a los miembros de SEIU. 

Creo que la atención médica es un derecho, no un privilegio. Karen debería poder ver a un médico cuando esté enferma o lesionada, y debe tener acceso a la atención a largo plazo que requiere una persona con afecciones crónicas. Pero sin Medicaid, el costo de los medicamentos, los trabajadores de apoyo en el hogar y las visitas al médico serían demasiado para Karen. Ella iría a la quiebra, o peor, iría sin la atención médica que necesita.

En Oregón hemos hecho un buen trabajo al conseguir que más personas tengan seguro médico. Debemos proteger el progreso que hemos logrado. Por eso les pido que se comprometan a votar SÍ a la Medida 101 en enero.